La puesta en marcha conecta el desarrollo con las condiciones reales de planta. Coordinamos instalación, ajustes y pruebas para que tu equipo disponga de una solución validada para empezar a operar.
Alineamos los requisitos de proceso, las conexiones y las condiciones de instalación con tu equipo. Planificamos la integración según los condicionantes de planta.
Validamos la solución antes del envío con pruebas de aceptación en fábrica (FAT). Revisamos el funcionamiento según los criterios acordados y registramos los ajustes necesarios.
Comprobamos la integración en las condiciones acordadas con pruebas de aceptación en planta (SAT). Ajustamos el proceso y documentamos los resultados con los responsables del proyecto.
Preparamos al personal para operar y mantener la solución. La formación y la información técnica del equipo facilitan la gestión diaria y las intervenciones posteriores.